Feministas por la igualdad, Me llaman fascista por no comulgar con el feminismo recalcitrante

 

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Me llaman fascista por no comulgar con el feminismo recalcitrante

Esta nota va dirigida a todos aquellos que, sin conocerme, y por no opinar como ellos, me cuelgan el apelativo de fascista.

Aquellos que me conocéis seguro que esgrimís una sonrisa ante esa afirmación. Provengo de una familia obrera, honesta y trabajadora, algo que he mamado desde pequeña y que he asumido como principios fundamentales en mi vida. Siempre he levantado la voz frente a la injusticia y el abuso. He sido reivindicativa cuando, en este país, las mujeres sí estábamos discriminadas institucional y laboralmente. El machismo siempre me ha parecido aborrecible y despreciable porque siempre he afirmado que las personas, independientemente de su sexo, son iguales de capaces para realizar la mayoría de trabajos (y digo la mayoría porque en tema de fuerza física y en igualdad de condiciones, las mujeres por naturaleza, en este caso estamos por debajo).

Como ya he afirmado en muchas ocasiones, no soy de creencias religiosas, aunque respeto a quien las practique mientras no intente imponérmelas. De la misma forma ya he comentado que mis gustos políticos tienden a la ideología de izquierdas, aunque eso no quiere decir que mi criterio, a la vista de lo que hay, me lleve a no estar de acuerdo y a criticar lo que el partido mayoritario de esa tendencia ha realizado en España. Tampoco me gusta lo que el otro partido mayoritario proclama y realiza. En realidad creo que la llamada casta política de este país es lo más patético y corrupto que hemos tenido desde hace muchos años.

El porqué me cuelgan la perla de decirme fascista viene de mi crítica a las políticas injustas de "género". A la llamada discriminación positiva que está causando una desigualdad brutal y una auténtica discriminación "negativa" hacia muchos hombres, que con sus leyes sexistas está haciendo daño y causando mucho dolor a niños que dejan sin padre en vida, a familias enteras a las que se las está hundiendo en pozos oscuros a veces sin salida. Sé que existen mujeres maltratadas por sus parejas, y exijo que aquellos maltratadores sean castigados como merecen. Pero también sé que hay muchos hombres que sufren maltrato (psicológico mayoritariamente, aunque también los hay que sufren maltrato físico) por parte de sus mujeres, y además, están siendo maltratados institucionalmente y socialmente por leyes sexistas que permiten que mujeres, de mala calaña y con fines espurios, utilicen estas leyes en contra de sus parejas por venganza, por interés económico o por pura psicopatía. Como ya dije al empezar esta nota, siempre he luchado contra las injusticias, y ésta lo es.

Por todo ello el que me llamen fascista me recuerda un artículo de Arturo Pérez-Reverte donde se explica la cerrazón de mucha gente que, desconociendo a la persona, por razones ridículas o simplemente por no tener otro argumento, entran a colgarte el sambenito de facha o fascista. Aquí os lo dejo, él lo explica con una maestría que yo no tengo, y seguramente se entenderá mejor.

http://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/206/un-facha-de-siete-anos/